PROCESO DE CONSTRUCCIÓN

2. PROCESO DE CONSTRUCCIÓN

2.1 DOBLADO DEL ACERO

2.1.1 Ganchos y dobleces


Las barras de acero se deben doblar por Zona dañada diferentes motivos, por ejemplo, para microfisuras formar los estribos. Estos dobleces que debilitan deben tener un diámetro adecuado el fierro. para no dañar el acero.

Por esta razón, la norma técnica E060 Es lo que sucede cuando el diámetro especifica diámetros de doblez (D) de doblez (D) es menor que el mínimos que varían según el diámetro mínimo exigido. de las barras.




CASO A: Diámetro de doblado en esfuerzo longitudinal



Los diámetros de doblado se muestran a continuación, en la tercera columna de la Tabla N° 01.

Tabla N° 01 : Diámetros de doblado en barras longitudinales


}

Diámetro de Barra (db)

Diámetro mínimo de Doblado (D)

Distancia tubo a trampa (L) (mm.)

(pulg.)

(mm)

(mm)

Para doblar bastones a 90°

Para doblar bastones a 180°

-

3/8 1/2 5/8

3/4

1

6

8

-

12

-

-

36 48 57 72 76 95

114

152

25 30 35 50 55 65 85

115

55 70 85

110 120 150 175

235


Por otro lado, para reproducir estos diámetros de doblez cuando se está habilitando el fierro, es necesario simplemente separar el tubo de doblado de la trampa, una cierta medida que está indicada en la cuarta y quinta columna de la tabla N° 01. Una vez que se ha dado la separación correspondiente, se procede a doblar la barra.




CASO B: Diámetro de doblado en estribios

Cuando se doblan estribos (ver figura 36) tenemos dos casos: el doblez a 90° y el doblez a 135°. En la Tabla N° 02 se indican los diámetros mínimos de doblado y las distancias entre tubo y trampa (L) para cada ángulo. Para doblar estribos, el diámetro mínimo de doblado es 4 veces el diámetro de la barra (db).




2.2 COLUMNAS

Normalmente, para viviendas de dos pisos y con una adecuada cantidad de muros portantes de ladrillo, las columnas de amarre (ver figura 37), tendrán barras de 3/8” o 1/2” y estribos de fierro corrugado de 6 mm o 3/8”, en cantidades que deben ser calculadas y especificadas en los planos.




Estas columnas deben tener sus estribos espaciados a 25 cm como máximo y deben tener un espaciamiento de 10 cm como máximo en aquellas zonas cercanas a los encuentros con vigas, techos o cimentación.








Veamos ahora cuatro aspectos importantes con relación a la columna:


2.2.1 Conexión entre columna de amarre y muro portante

Dado que las cargas que actúan en una vivienda convencional son elevadas, es importante que el muro de ladrillo y la columna de amarre estén fuertemente unidos, para que así ambos puedan soportar los efectos de estas fuerzas.

Esta fuerte y sólida unión se logra por medio del endentado del muro .Si no ha sido posible hacer el endentado del muro, entonces tendrás que reforzarlo como se indica a continuación:





2.2.2 Conexión entre columna de amarre y viga transversal

Para lograr una conexión más efectiva entre la columna y la viga, puedes hacer lo siguiente:

  Luego que los muros llegaron a su altura (H), vaciar el concreto de las columnas hasta donde se indica en la figura 43. Esta es la primera etapa.

◊ La segunda etapa consiste en completar el vaciado del concreto de la columna, como se indica en las figuras 43 y 44, lo que debe hacerse al mismo tiempo que el vaciado del concreto de las vigas soleras y del techo.








2.2.3 Separación máxima entre columnas de amarre


Según el Reglamento Nacional de Edificaciones, la separación máxima entre columnas debe ser el doble de la altura del paño de ladrillo (H). Si es mayor, existe el riesgo de que aparezcan grietas en la parte central del muro. Por otro lado, se recomienda que la altura de piso a techo (H) sea de 3 metros como máximo.

Ejemplo:

Si en una vivienda convencional de albañilería, la altura del paño de ladrillo es 2.40 m (altura de piso a techo), entonces, según el Reglamento Nacional de Edificaciones, la separación entre ejes de columnas debe ser como máximo:

Separación máxima = 2 x 2.40 = 4.80 m.

Importante: no dice que deba ser 4.80 m, dice que, como máximo, debe llegar a

4.80 m

2.2.4 Reducción de sección de columnas

a. Cuando hay empalme:

Cuando hay que hacer empalmes del refuerzo de una columna en zonas donde se produce disminución en las medidas de su sección (ver cortes YY, X-X en la figura 46), se debe proceder de la siguiente manera:

   Restar: T – t

Si el resultado es menor o igual a 7.5 cm, entonces:

   El refuerzo de la columna del piso inferior se deberá doblar tal como se muestra en la figura 46, para que así proveamos las mechas correspondientes para el empalme a realizarse en el piso superior.

   La parte doblada deberá tener una inclinación menor o igual a la indicada en la figura 47.






b. Cuando no hay empalme:

Otro caso que puede presentarse es que el refuerzo del que estamos hablando continúe hasta los pisos superiores (ver figura 48), es decir, que no haya que hacer empalmes. En este caso, hay que aplicar la misma recomendación que se ha explicado cuando hay empalme.


2.3 VIGAS

En la construcción de una vivienda normalmente se utilizan las vigas soleras. Son aquellas en donde reposan las viguetas del techo, las cuales se encuentran sobre los muros portantes y entre las columnas. Su función es transferir las cargas del techo sobre los muros, distribuyéndolas uniformemente (ver figura 50 y 51). Además, se encargan de proporcionar confinamiento y arriostre a los muros portantes de ladrillo.



Cuando el muro portante es de cabeza, la viga solera o collar tiene un ancho generalmente igual al espesor del muro; pero cuando es de soga, es mejor que sea de 25 cm para evitar la formación de “cangrejeras” al momento de hacer el vaciado del concreto (ver figura 53). En cuanto a su altura, es la misma que la de la losa aligerada (ver figura 52), pero no debe ser menor de 17 cm. El refuerzo mínimo es 4 barras de 3/8”.



Los estribos serán espaciados según lo ordenen los planos correspondientes, teniendo en cuenta que en el centro la separación máxima es 25 cm y en los extremos debe ser 10 cm (ver figura 54).


2.3.1 Encofrado de vigas

Los elementos principales de los encofrados de vigas son: el  fondo  del encofrado, los tableros de los costados formados por tablas, barrotes y tornapuntas de soporte, y las “T”, formada por los cabezales, los pies derechos y las crucetas.

El fondo generalmente está formado por tablas o tablones de 1 1/2” de sección por el ancho que corresponde al ancho de las vigas.

En los tableros de los costados, se emplea tablas de 1” o de 1 1/2” montadas sobre barrotes de 2” x 3” o 2” x 4” de sección.

Las “T” de madera cumplen la función de soportar las cargas. Los pies derechos y cabezales deben tener secciones de 2” x 3” o 2” x 4” y la altura requerida para alcanzar el nivel del vaciado (ver figura 55).

En primer lugar, se colocarán los pies derechos que soportarán el encofrado. Estos se regulan al contacto con el suelo por medio de cuñas de madera. Por ningún motivo se debe utilizar piedras, cartón o cualquier otro material débil, pues pueden fallar con el peso al que serán sometidos.



Los tablones o tableros de los costados, que servirán para dar forma a la sección de viga, contarán con espaciadores de madera y pasadores de alambre N° 8 (ver figura 57). Con estos dos elementos se garantiza que el ancho de las vigas sea el que se especifica en los planos.





Los barrotes, que sirven de apoyo a los tablones de los costados de la viga, serán soportados por elementos diagonales llamados tornapuntas, que los arriostran con los cabezales de las “T”.

Una vez armado el encofrado, debe verificarse que esté perfectamente horizontal. Para eso, contamos con la ayuda de un nivel de mano.

CONSIDERACIONES

                   Antes de empezar a encofrar, se deberá verificar que la superficie del suelo sobre la cual se apoyarán los puntales, esté bien compactada y tenga de preferencia falso piso. De esta manera, evitaremos que los puntales se hundan y desnivelen el encofrado.

                   No es recomendable usar pies derechos que estén conformados por piezas de madera empalmadas, ya que los empalmes podrían fallar durante el vaciado y producir hundimiento del encofrado y posibles accidentes.

2.3.2 Fierro en vigas

Los planos de estructuras especificarán las medidas de los cortes y de los doblados de las barras longitudinales y de los estribos de las vigas.

Durante la instalación de la armadura, debe verificarse que los diámetros de las varillas utilizadas concuerden con el plano de estructuras. También, debe comprobarse que el espaciamiento de los estribos sea el indicado, en especial en las zonas pegadas a las columnas, ya que allí siempre se especifica una mayor concentración.

Por ejemplo, si el plano dice:

2 @ 0.05, 4 @ 0.10 y resto @ 0.25 c/ext.

Esto significa que los estribos se deben de colocar de la siguiente manera:



También se debe revisar que las armaduras de fierro no choquen en ningún punto con sus encofrados. Esto garantizará que después del vaciado, las piezas de fierro tengan el debido recubrimiento de concreto. Para esto, se deben usar dados de concreto que permitan los siguientes recubrimientos (ver figura 59):

   En vigas de confinamiento, el recubrimiento debe tener 3 cm.

   Para las vigas peraltadas, este recubrimiento deberá ser de 4 cm.

   Para las vigas chatas, bastará con 2 cm.




Otro aspecto importante a revisar, es la ubicación y la longitud de empalme entre barras longitudinales. En cuanto a la ubicación, los empalmes de los fierros, que se encuentran en la parte superior de la viga, deberán hacerse en la zona central; mientras que el empalme de los fierros, que se encuentran en la parte inferior de la viga, deberá hacerse cerca de sus extremos (ver figura 60).



Las longitudes mínimas de traslape de las barras serán las indicadas en los planos de estructuras.

Cuando dos vigas se encuentren en una esquina, deberán hacerse ganchos de doblado horizontales en ambas. La longitud de estos ganchos se especifica en los planos de estructuras (ver figura 61).








Todos los dobleces deberán hacerse en frío, respetando el diámetro mínimo de doblado para no causar fisuras en la barra.

CONSIDERACIONES

   Se debe empalmar como máximo la mitad de las varillas que se encuentren en una misma sección.

   Se deben alternar los empalmes. Si no se puede, y solo se van a colocar concentrados en una sección, habrá que aumentar su longitud por un factor que depende del diámetro de la varilla.

   Nunca se debe empalmar en cambios de sección.

2.4 LOSAS ALIGERADAS

Las losas aligeradas, comúnmente llamadas techos, son elementos estructurales importantes que deben ser diseñados y construidos cuidadosamente. Están conformadas por viguetas, ladrillos, losa y refuerzo (ver figura 62).


2.4.1 Encofrado de la losa aligerada

Los ladrillos para techos generalmente miden 30 cm de ancho por 30 cm de largo, con diferentes alturas que dependen de la longitud libre de los techos y que pueden ser de 12 cm, 15 cm o 20 cm.

Según el espesor de la losa aligerada indicada en los planos, el alto de los ladrillos debe ser 5 cm menor que el espesor del techo propuesto. Por ejemplo, si se trata de aligerado de 25 cm, el alto de los ladrillos será de 20 cm.

Cada m2 de una losa aligerada que tiene un espesor de 20 cm tiene un peso de 300 kg aproximadamente. Asimismo, para un espesor determinado de losa tenemos los siguientes pesos. (Estos valores no consideran el peso de los trabajadores y herramientas durante la construcción).

Espesor de losa (cm)

kg/m2

17

270

20

300

25

350

30

400



Los encofrados de las losas aligeradas están constituidos por (ver figura 63):

   Tablones de 1 1/2” de espesor por 8” de ancho mínimo.

   Soleras de 2” x 4” de sección.

   Pies derechos (o puntales)   de 2” x 3” de sección.

   Frisos de 1 1/2” de sección, en alturas variables, según el espesor del techo aligerado.

Para armar el encofrado será necesario       contar con             soleras corridas          soportadas      por      pies derechos         espaciados      como máximo a cada 90 cm.

Luego, se procederá a colocar los tablones  sobre las soleras (en sentido contrario a estas). Estos tablones servirán para apoyar los ladrillos y para ser fondo de encofrado de las viguetas, por tal motivo el espacio entre los ejes de tablón a tablón será de 40 cm.

Para delimitar el vaciado del techo, se colocarán frisos en los bordes de la losa, con una altura igual a su espesor.

Finalmente, por seguridad, se colocarán refuerzos laterales en los puntales o pies derechos que soportan el encofrado. Se recomienda que estos vayan extendidos horizontalmente y amarren todos los puntales en la parte central de los mismos.

CONSIDERACIONES

                   Al igual que en las vigas, para regular la altura de los pies derechos al contacto con el suelo, no deben usarse piedras ni triplay o cualquier otro material débil, pues pueden fallar con el peso al que serán sometidos.

                   Los pies derechos deben estar en posición vertical y no inclinados para que puedan funcionar adecuadamente en el apuntalamiento del techo.

                   Una vez armado el encofrado, debe verificarse que esté perfectamente horizontal. De lo contrario, después se tendrá que corregir, por un lado, con el tarrajeo  del cielo raso, y por otro, con el contrapiso del  nivel superior y ocasionará gastos innecesarios.

2.4.2 Preparación de la losa

a. Colocación de los ladrillos de techo

Una vez que el entablado del techo se ha terminado, y que el fierro de las vigas ya esté ubicado, se procederá a la colocación de los ladrillos y luego a la del fierro en las viguetas y la losa de techo (ver figura 64).

Cuando se coloquen los ladrillos de techo, estos deberán estar alineados uno detrás de otro, sin que queden espacios vacíos entre ellos para evitar que se filtre el concreto durante el vaciado. Se deberá verificar que estos ladrillos no estén rajados ni partidos.




b. Instalaciones sanitarias y eléctricas

Dentro de una losa aligerada de techo, quedan empotradas una serie de instalaciones, como las tuberías de la red de agua y desagüe y las tuberías de electricidad que alimentan a los puntos de luz. Por esta razón, es muy importante tomar precauciones (sobre todo con las tuberías de desagüe) para evitar que atraviesen las viguetas y corten su continuidad y resistencia. En el caso de las tuberías de luz, las cajas octogonales no deben colocarse sobre el encofrado de las viguetas, sino en el lugar de los ladrillos.

Si en algunas zonas hubiese una concentración de estas tuberías de desagüe, sería recomendable convertir esta área de losa aligerada en losa maciza, es decir, retirar los ladrillos y vaciar toda el área en concreto con su respectivo refuerzo de fierro (ver figura 65).



Igualmente, a veces existen muchos cruces de tuberías de agua o luz dentro de la losa de concreto que va sobre los ladrillos. Como esta losa tiene solo 5 cm de espesor, estas tuberías pueden quedar expuestas o con muy poco recubrimiento. En estos casos, es necesario amarrarlas con alambre N° 16 y tratar de pegarlas contra los ladrillos lo más que se pueda.

2.4.3 Tuberías que pasan a través de la losa aligerada

Hay que evitar que los tubos de las instalaciones sanitarias atraviesen las viguetas del techo, las vigas chatas o las peraltadas (ver figura 66), ya que los debilitan. Si por alguna razón hay que colocar tubos en la posición que se muestra en la (figura 66), entonces se deberán colocar adosados al techo por la parte inferior o superior (ver figura 67); de lo contrario, se deben cambiar sus posiciones y colocarlos, como indica la (figura 68), dentro del ladrillo de techo.




c. Colocación del fierro en viguetas y losa

El fierro de viguetas se coloca entre las filas de ladrillo de techo y se enganchan en el fierro de las vigas de confinamiento que van sobre los muros de ladrillo.

El fierro de la losa, llamado también fierro de temperatura, se coloca sobre los ladrillos y en sentido perpendicular a las viguetas, apoyados sobre dados de concreto de 2 cm. de espesor, que se colocan encima de los ladrillos de techo (ver figura 69).



El fierro de temperatura tiene como función evitar el agrietamiento de la losa. Generalmente, se utiliza varillas de 6 mm o 4.7 mm. Estas varillas se amarran a los bastones de las viguetas y a las vigas de amarre cada 25 cm de distancia.

En la figura 70 se muestran los detalles para el anclaje del refuerzo de las viguetas de la losa aligerada. En el primer detalle, el aligerado se apoya en un muro de cabeza y en el segundo, el aligerado se apoya en un muro de soga; en caso se debe doblar también el fierro de abajo.




d. Encofrado de frisos

Posteriormente, cuando el techo aligerado está encofrado y las vigas y viguetas armadas, se procede a colocar los frisos en todo el contorno del techo aligerado.

Los frisos deben ser de madera de 1 1/2” de espesor y la altura de estos se define de acuerdo al tipo de ladrillo que se utiliza. Se considerará 5 cm más que la altura del ladrillo utilizado, de esta manera el vaciado de losa llegará a este nivel como límite. Esto quiere decir que si utilizamos ladrillos de 20 cm de altura, la altura de los frisos será de 25 cm y los listones de refuerzo se colocarán a cada 90 cm, como se muestra en la figura 71.






CONSIDERACIONES

                   Deberá verificarse que el acero inferior de las viguetas esté 2 cm por encima del encofrado, así se garantiza que el acero inferior tenga el adecuado recubrimiento de concreto.

                   Durante todos estos trabajos, hay que tener mucho cuidado al pararse sobre los ladrillos de techo, ya que estos son muy frágiles. Por esta razón es recomendable poner tablones para poder pisar sobre ellos y evitar posibles accidentes.

2.4.3 Tuberías que pasan a través de la losa aligerada

Antes de colocar el concreto en la losa, se debe verificar que la ubicación de los fierros, de las tuberías de electricidad, de agua y de desagüe, se encuentren en buen estado y de acuerdo a lo establecido en los planos. Es decir, que consideren los alineamientos e inclinaciones de las tuberías preestablecidas y la ubicación exacta de los puntos de salida de accesorios de baño y cocina (inodoro, ducha, lavatorios, drenajes, etc).

Por otro lado, se debe verificar también que el encofrado esté completamente horizontal, los frisos herméticos y los pies derechos estables.

Posteriormente, se debe humedecer el encofrado de las vigas y los ladrillos de techo, para que no absorban el agua del concreto. Asimismo, se debe colocar tablas de madera para que las personas que trabajarán en el vaciado de techo no caminen directamente sobre el fierro porque pueden doblarlo y se debe modificar su ubicación y recubrimiento.

a. Proporción de la mezcla de concreto

Para la preparación de la mezcla, se deberá consultar la resistencia indicada en los planos. Por lo general, al igual que en las vigas y columnas, para una casa de 2 o 3 pisos, esta resistencia a compresión del concreto es de 210 kg/cm2. Esto quiere decir, que sobre una superficie cuadrada de concreto de 1 cm de lado, se puede aplicar una carga de 210 kg antes de que se rompa.

La proporción recomendable para obtener esta resistencia, es de una bolsa de cemento, con 2/3 buggy de arena gruesa, 2/3 buggy de piedra chancada y la cantidad de agua necesaria para obtener una mezcla pastosa que permita un buen trabajo. Verificar antes la calidad de estos insumos.



Este concreto, al igual que en las columnas y vigas, debe hacerse de preferencia usando una mezcladora, ya que hacerlo de manera manual produce mezclas que no son uniformes.

b. Vaciado y compactado del concreto

Durante el vaciado se debe llenar primero las vigas y viguetas, y luego la losa superior hasta cubrir una altura de 5 cm. Para una buena compactación del concreto, se debe usar un vibrador mecánico o chucear la mezcla con una barra de construcción. Hay que tener cuidado de no vibrar en exceso, porque de lo contrario, los componentes del concreto se pueden separar (ver figura 72).



Es importante tener en cuenta que el proceso de vaciado es continuo. Eso quiere decir, que no se debe postergar el trabajo cuando ya se inició.

c. Nivelación

Finalmente, la losa de techo debe quedar lo más nivelada posible. Esta operación se hace pasando una regla de madera o de aluminio sobre la superficie (ver figura 73).

El acabado de la losa debe ser rugoso, para permitir la adherencia al contrapiso.



d. Curado

Debido a la gran superficie expuesta al aire, una losa de concreto es muy susceptible a fisurarse, debido a la contracción por temperatura en estado todavía fresco.

La mejor manera de evitar este problema, es mediante el mojado con agua. Este se debe iniciar unas horas después del vaciado y debe prolongarse los 7 días posteriores. Esto evitará las rajaduras y hará que el concreto alcance su resistencia definitiva.

Para evitar que el agua se escurra por los bordes de la superficie, se recomienda colocar arena  fina en estos  bordes, a manera de una barrera.  A  este procedimiento se le conoce con el nombre de curado con arroceras (ver figura 74).

CONSIDERACIONES

                   Los frisos del techo aligerado podrán ser retirados al cabo de 24 horas del vaciado del concreto.

                   Después de 10 días de haberse realizado el vaciado, se procederá al desencofrado de las vigas. Las losas aligeradas se podrán desencofrarse también, pero previendo de dejar puntales cada, ciertos tramos.



2.5 ESCALERAS

La escalera de concreto es una losa dentada e inclinada, que nos permite subir o bajar de un nivel a otro.

Una escalera está conformada por tramos, descansos y barandas. Los tramos están formados por escalones; y los escalones, por pasos y contrapasos (ver figura 75).





Las escaleras pueden ser construidas dentro o fuera de la vivienda y las condiciones que deberán cumplir son las siguientes:

                   Las escaleras contarán con un máximo de diecisiete pasos entre un piso y otro. Si el número es mayor, se deberá intercalar un descanso que tendrá como mínimo 0.90 m de longitud.

                   En cada tramo de escalera, los pasos y los contrapasos serán uniformes, debiendo cumplir con un mínimo de 25 cm para los pasos y un máximo de 18 cm para los contrapasos (ver figura 76).





2.5.1 Trazo de escalera

Sobre la superficie del muro que se encuentra a un extremo de la escalera, se marca el inicio y el fin del tramo a trazar. A la distancia vertical, se le divide entre el número de contrapasos; y a la distancia horizontal, se le divide entre el número de pasos (ver figura 109). Con estos puntos de referencia y la ayuda de una wincha y un nivel, hacemos el trazo respectivo. Luego se traza el fondo de escalera, teniendo en cuenta que el espesor mínimo es de 15 cm o el que especifique los planos.







2.5.2 Encofrado de escalera

Siguiendo la línea que marca el fondo de la escalera, se arma la rampa que servirá de base para el encofrado.

Luego, se encofran los contrapasos, usando tablas de 1 1/2” de espesor que tengan un largo igual al ancho de la escalera.

Estas tablas se deben asegurar con tacos de madera en sus extremos, y además, se debe colocar un listón de refuerzo en el centro de las tablas para que no se curven por la presión del concreto fresco (ver figura 78).




2.5.3 Colocación del fierro de escalera

Primero se coloca la armadura de acero longitudinal y transversal que va en el fondo de la rampa. Recuerde que debemos colocar dados de concreto que nos garanticen el debido recubrimiento. Luego, se coloca el acero superior, bastones de una longitud que debe estar indicada en el plano de estructuras.

En el extremo inferior y superior de la escalera debe haber “mechas” de acero provenientes de la cimentación o de la losa de techo según corresponda. Estas deben cumplir con las longitudes determinadas en los planos y servirán para enganchar los refuerzos de la escalera a la estructura del edificio (ver figura 79).




2.5.4 Preparación del concreto

El concreto a usarse deberá ser de la misma calidad que el de las columnas y el de los techos. La proporción recomendable es de una bolsa de cemento por 2/3 buggy de arena gruesa, 2/3 buggy de piedra chancada y la cantidad de agua necesaria para obtener una mezcla pastosa que permita un buen trabajo.



2.5.5 Vaciado del concreto

Antes de iniciar el vaciado, se deberá humedecer con agua el encofrado, esto evitará que la madera seca absorba el agua del concreto.

El transporte del concreto se efectuará mediante latas, que deberán estar limpias para evitar cualquier contaminación de la mezcla.

El concreto se debe empezar a vaciar por la parte más baja y debe terminarse por la parte superior. Si lo hacemos en sentido contrario, el concreto resbalará por la rampa de la escalera, produciéndose la separación de la piedra del resto de la mezcla.

El vaciado debe hacerse de manera continua hasta terminar toda la escalera. Durante este proceso debe compactarse el concreto con una vibradora. En caso de no contar con una, se chuzará con una varilla de acero.

El desencofrado debe hacerse después de 7 días, tiempo durante el cual debemos humedecer el concreto con agua para evitar rajaduras y garantizar el buen desarrollo de la resistencia.

CONSIDERACIONES

                   Es muy frecuente que no se le dé la debida atención al acabado del concreto en los pasos y contrapasos. Esto puede traer posteriores picados y nivelados que se pueden evitar fácilmente, si se usa un buen encofrado y se pone un poco de esmero en el acabado final.

                   Antes del trazo y después del encofrado, es recomendable chequear que las dimensiones de cada una de las secciones de la escalera sean las correctas. Para ello, debemos verificar las alturas de los contrapasos que generalmente son como máximo 18 cm y el ancho de los pasos que son de 25 cm.



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