PROCESO DE CONSTRUCCIÓN
2. PROCESO DE CONSTRUCCIÓN
2.1 DOBLADO DEL ACERO
2.1.1 Ganchos y dobleces
Las barras de acero se deben doblar
por Zona
dañada diferentes motivos, por ejemplo, para microfisuras formar los
estribos. Estos dobleces que debilitan deben tener un diámetro adecuado
el fierro. para
no dañar el acero.
Por esta razón, la norma técnica E060 Es lo que sucede cuando el diámetro especifica diámetros de doblez (D) de doblez (D) es menor que el mínimos que varían según el diámetro mínimo exigido. de las barras.
CASO A: Diámetro de
doblado en esfuerzo longitudinal
Los diámetros de doblado se muestran a continuación,
en la tercera columna de la Tabla N° 01.
Tabla
N° 01 : Diámetros de doblado en barras longitudinales
}
|
Diámetro de Barra (db) |
Diámetro mínimo de Doblado (D) |
Distancia tubo a trampa (L) (mm.) |
||
|
(pulg.) |
(mm) |
(mm) |
Para doblar bastones a 90° |
Para doblar bastones a 180° |
|
- 3/8
1/2 5/8 3/4 1 |
6 8 - 12 - - |
36
48 57 72 76 95 114 152 |
25
30 35 50 55 65 85 115 |
55
70 85 110
120 150 175 235 |
Por otro lado, para reproducir estos diámetros de doblez cuando se está habilitando el fierro, es necesario simplemente separar el tubo de doblado de la trampa, una cierta medida que está indicada en la cuarta y quinta columna de la tabla N° 01. Una vez que se ha dado la separación correspondiente, se procede a doblar la barra.
CASO B: Diámetro de
doblado en estribios
Cuando se doblan estribos (ver
figura 36) tenemos dos casos: el doblez a 90° y el doblez a 135°. En la
Tabla N° 02 se indican los diámetros mínimos de doblado y las distancias entre
tubo y trampa (L) para cada ángulo. Para doblar estribos, el diámetro mínimo de
doblado es 4 veces el diámetro de la barra (db).
2.2 COLUMNAS
Normalmente, para viviendas de dos pisos y con una
adecuada cantidad de muros portantes de ladrillo, las columnas de amarre (ver figura 37), tendrán barras de 3/8” o 1/2” y
estribos de fierro corrugado de 6 mm o 3/8”, en cantidades que deben ser
calculadas y especificadas en los planos.
Estas columnas deben tener sus estribos espaciados a
25 cm como máximo y deben tener un espaciamiento de 10 cm como máximo en
aquellas zonas cercanas a los encuentros con vigas, techos o cimentación.
2.2.1 Conexión entre columna de amarre y muro portante
Esta fuerte y sólida unión se logra por medio del
endentado del muro .Si no ha
sido posible hacer el endentado del muro, entonces tendrás que reforzarlo como
se indica a continuación:
2.2.2 Conexión entre columna de amarre y viga transversal
Para lograr una conexión más efectiva entre la
columna y la viga, puedes hacer lo siguiente:
◊ Luego que los muros llegaron a su altura (H),
vaciar el concreto de las columnas hasta donde se indica en la figura 43. Esta
es la primera etapa.
Según el Reglamento Nacional de Edificaciones, la
separación máxima entre columnas debe
ser el doble de la altura del paño de ladrillo (H). Si es mayor, existe el
riesgo de que aparezcan grietas en la parte central del muro. Por otro lado, se
recomienda que la altura de piso a techo (H) sea de 3 metros como máximo.
Ejemplo:
Si en una vivienda convencional de albañilería, la
altura del paño de ladrillo es 2.40 m (altura de piso a techo), entonces, según
el Reglamento Nacional de Edificaciones, la separación entre ejes de columnas
debe ser como máximo:
Separación máxima = 2 x 2.40 = 4.80 m.
Importante: no dice que deba ser 4.80 m, dice que,
como máximo, debe llegar a
4.80 m
2.2.4 Reducción de sección de columnas
a. Cuando hay empalme:
Cuando hay que hacer empalmes del refuerzo de una
columna en zonas donde se produce disminución en las medidas de su sección (ver
cortes YY, X-X en la figura 46), se debe proceder de la siguiente manera:
◊
Restar: T – t
Si el resultado es menor o igual a 7.5 cm,
entonces:
◊
El refuerzo de la columna del piso inferior se
deberá doblar tal como se muestra en la figura 46, para que así proveamos las
mechas correspondientes para el empalme a realizarse en el piso superior.
◊
La parte doblada deberá tener una inclinación
menor o igual a la indicada en la figura 47.
b. Cuando no hay empalme:
Otro caso que puede presentarse es que el refuerzo
del que estamos hablando continúe hasta los pisos superiores (ver figura 48), es decir, que no haya que hacer
empalmes. En este caso, hay que aplicar la misma recomendación que se ha
explicado cuando hay empalme.
2.3 VIGAS
En la construcción de una vivienda normalmente se
utilizan las vigas soleras. Son aquellas en donde reposan las viguetas del
techo, las cuales se encuentran sobre los muros portantes y entre las columnas.
Su función es transferir las cargas del techo sobre los muros, distribuyéndolas
uniformemente (ver figura 50 y 51). Además,
se encargan de proporcionar confinamiento y arriostre a los muros portantes de
ladrillo.
Cuando el muro portante es de cabeza, la viga solera
o collar tiene un ancho generalmente igual al espesor del muro; pero cuando es
de soga, es mejor que sea de 25 cm para evitar la formación de “cangrejeras” al
momento de hacer el vaciado del concreto (ver
figura 53). En cuanto a su altura, es la misma que la de la losa
aligerada (ver figura 52), pero no debe ser
menor de 17 cm. El refuerzo mínimo es 4 barras de 3/8”.
Los estribos serán espaciados según lo ordenen los
planos correspondientes, teniendo en cuenta que en el centro la separación
máxima es 25 cm y en los extremos debe ser 10 cm
(ver figura 54).
2.3.1 Encofrado de vigas
Los elementos principales de los encofrados de
vigas son: el fondo del encofrado, los tableros de los costados
formados por tablas, barrotes y tornapuntas de soporte, y las “T”, formada por
los cabezales, los pies derechos y las crucetas.
El fondo generalmente está formado por tablas o
tablones de 1 1/2” de sección por el ancho que corresponde al ancho de las
vigas.
En los tableros de los costados, se emplea tablas
de 1” o de 1 1/2” montadas sobre barrotes de 2” x 3” o 2” x 4” de sección.
Las “T” de madera cumplen la función de soportar
las cargas. Los pies derechos y cabezales deben tener secciones de 2” x 3” o 2”
x 4” y la altura requerida para alcanzar el nivel del vaciado (ver figura 55).
En primer lugar, se colocarán los pies derechos que
soportarán el encofrado. Estos se regulan al contacto con el suelo por medio de
cuñas de madera. Por ningún motivo se debe utilizar piedras, cartón o cualquier
otro material débil, pues pueden fallar con el peso al que serán sometidos.
Los tablones o tableros de los costados, que servirán
para dar forma a la sección de viga, contarán con espaciadores de madera y
pasadores de alambre N° 8 (ver figura 57). Con
estos dos elementos se garantiza que el ancho de las vigas sea el que se
especifica en los planos.
Los barrotes, que sirven de apoyo a los tablones de
los costados de la viga, serán soportados por elementos diagonales llamados
tornapuntas, que los arriostran con los cabezales de las “T”.
Una vez armado el encofrado, debe verificarse que
esté perfectamente horizontal. Para eso, contamos con la ayuda de un nivel de
mano.
CONSIDERACIONES
◊
Antes de empezar a encofrar, se deberá verificar
que la superficie del suelo sobre la cual se apoyarán los puntales, esté bien
compactada y tenga de preferencia falso piso. De esta manera, evitaremos que
los puntales se hundan y desnivelen el encofrado.
◊
No es recomendable usar pies derechos que estén
conformados por piezas de madera empalmadas, ya que los empalmes podrían fallar
durante el vaciado y producir hundimiento del encofrado y posibles accidentes.
2.3.2 Fierro en vigas
Los planos de estructuras especificarán las medidas
de los cortes y de los doblados de las barras longitudinales y de los estribos
de las vigas.
Durante la instalación de la armadura, debe
verificarse que los diámetros de las varillas utilizadas concuerden con el
plano de estructuras. También, debe comprobarse que el espaciamiento de los
estribos sea el indicado, en especial en las zonas pegadas a las columnas, ya
que allí siempre se especifica una mayor concentración.
Por ejemplo, si el plano dice:
2 @ 0.05, 4 @ 0.10 y resto @ 0.25 c/ext.
Esto significa que los estribos se deben de colocar
de la siguiente manera:
También se debe revisar que las armaduras de fierro
no choquen en ningún punto con sus encofrados. Esto garantizará que después del
vaciado, las piezas de fierro tengan el debido recubrimiento de concreto. Para
esto, se deben usar dados de concreto que permitan los siguientes
recubrimientos (ver figura 59):
◊
En vigas de confinamiento, el recubrimiento debe
tener 3 cm.
◊
Para las vigas peraltadas, este recubrimiento
deberá ser de 4 cm.
◊ Para las vigas chatas, bastará con 2 cm.
Las longitudes mínimas de traslape de las barras
serán las indicadas en los planos de estructuras.
Cuando dos vigas se encuentren en una esquina,
deberán hacerse ganchos de doblado horizontales en ambas. La longitud de estos
ganchos se especifica en los planos de estructuras (ver
figura 61).
Todos los dobleces deberán hacerse en frío,
respetando el diámetro mínimo de doblado para no causar fisuras en la barra.
CONSIDERACIONES
◊
Se debe empalmar como máximo la mitad de las
varillas que se encuentren en una misma sección.
◊
Se deben alternar los empalmes. Si no se puede,
y solo se van a colocar concentrados en una sección, habrá que aumentar su
longitud por un factor que depende del diámetro de la varilla.
◊
Nunca se debe empalmar en cambios de sección.
2.4 LOSAS ALIGERADAS
Las losas aligeradas, comúnmente llamadas techos,
son elementos estructurales importantes que deben ser diseñados y construidos
cuidadosamente. Están conformadas por viguetas, ladrillos, losa y refuerzo (ver figura 62).
2.4.1 Encofrado de la losa aligerada
Los ladrillos para techos generalmente miden 30 cm
de ancho por 30 cm de largo, con diferentes alturas que dependen de la longitud
libre de los techos y que pueden ser de 12 cm, 15 cm o 20 cm.
Según el espesor de la losa aligerada indicada en
los planos, el alto de los ladrillos debe ser 5 cm menor que el espesor del
techo propuesto. Por ejemplo, si se trata de aligerado de 25 cm, el alto de los
ladrillos será de 20 cm.
Cada m2 de una losa aligerada que tiene un espesor
de 20 cm tiene un peso de 300 kg aproximadamente. Asimismo, para un espesor
determinado de losa tenemos los siguientes pesos. (Estos valores no consideran
el peso de los trabajadores y herramientas durante la construcción).
|
Espesor de losa (cm) |
kg/m2 |
|
17 |
270 |
|
20 |
300 |
|
25 |
350 |
|
30 |
400 |
Los encofrados de las losas aligeradas están
constituidos por (ver figura 63):
◊
Tablones
de 1 1/2” de espesor por 8” de ancho mínimo.
◊
Soleras de 2” x 4” de sección.
◊
Pies derechos (o puntales) de 2” x 3” de sección.
◊
Frisos de 1 1/2” de sección, en alturas
variables, según el espesor del techo aligerado.
Para
armar el encofrado será necesario contar
con soleras
corridas soportadas por pies
derechos espaciados como máximo a cada 90 cm.
Luego, se procederá a colocar los tablones sobre las soleras (en sentido contrario a
estas). Estos tablones servirán para apoyar los ladrillos y para ser fondo de
encofrado de las viguetas, por tal motivo el espacio entre los ejes de tablón a
tablón será de 40 cm.
Para delimitar el vaciado del techo, se colocarán
frisos en los bordes de la losa, con una altura igual a su espesor.
Finalmente, por seguridad, se colocarán refuerzos
laterales en los puntales o pies derechos que soportan el encofrado. Se
recomienda que estos vayan extendidos horizontalmente y amarren todos los
puntales en la parte central de los mismos.
CONSIDERACIONES
◊
Al igual que en las vigas, para regular la
altura de los pies derechos al contacto con el suelo, no deben usarse piedras
ni triplay o cualquier otro material débil, pues pueden fallar con el peso al
que serán sometidos.
◊
Los pies derechos deben estar en posición
vertical y no inclinados para que puedan funcionar adecuadamente en el
apuntalamiento del techo.
◊
Una vez armado el encofrado, debe verificarse
que esté perfectamente horizontal. De lo contrario, después se tendrá que
corregir, por un lado, con el tarrajeo
del cielo raso, y por otro, con el contrapiso del nivel superior y ocasionará gastos
innecesarios.
2.4.2
Preparación de la losa
a. Colocación de los
ladrillos de techo
Una vez que el entablado del techo se ha terminado,
y que el fierro de las vigas ya esté ubicado, se procederá a la colocación de
los ladrillos y luego a la del fierro en las viguetas y la losa de techo (ver figura 64).
Cuando se coloquen los ladrillos de techo, estos
deberán estar alineados uno detrás de otro, sin que queden espacios vacíos
entre ellos para evitar que se filtre el concreto durante el vaciado. Se deberá
verificar que estos ladrillos no estén rajados ni partidos.
b. Instalaciones
sanitarias y eléctricas
Dentro de una losa aligerada de techo, quedan
empotradas una serie de instalaciones, como las tuberías de la red de agua y
desagüe y las tuberías de electricidad que alimentan a los puntos de luz. Por
esta razón, es muy importante tomar precauciones (sobre todo con las tuberías
de desagüe) para evitar que atraviesen las viguetas y corten su continuidad y
resistencia. En el caso de las tuberías de luz, las cajas octogonales no deben
colocarse sobre el encofrado de las viguetas, sino en el lugar de los ladrillos.
Si en algunas zonas hubiese una concentración de
estas tuberías de desagüe, sería recomendable convertir esta área de losa
aligerada en losa maciza, es decir, retirar los ladrillos y vaciar toda el área
en concreto con su respectivo refuerzo de fierro
(ver figura 65).
Igualmente, a veces existen muchos cruces de
tuberías de agua o luz dentro de la losa de concreto que va sobre los
ladrillos. Como esta losa tiene solo 5 cm de espesor, estas tuberías pueden
quedar expuestas o con muy poco recubrimiento. En estos casos, es necesario
amarrarlas con alambre N° 16 y tratar de pegarlas contra los ladrillos lo más
que se pueda.
2.4.3 Tuberías que pasan a través de la losa aligerada
Hay que evitar que los tubos de las instalaciones
sanitarias atraviesen las viguetas del techo, las vigas chatas o las peraltadas
(ver figura 66), ya que los debilitan. Si
por alguna razón hay que colocar tubos en la posición que se muestra en la (figura 66), entonces se deberán colocar adosados
al techo por la parte inferior o superior (ver
figura 67); de lo contrario, se deben cambiar sus posiciones y
colocarlos, como indica la (figura 68),
dentro del ladrillo de techo.
c. Colocación del fierro
en viguetas y losa
El fierro de viguetas se coloca entre las filas de
ladrillo de techo y se enganchan en el fierro de las vigas de confinamiento que
van sobre los muros de ladrillo.
El fierro de la losa, llamado también fierro de
temperatura, se coloca sobre los ladrillos y en sentido perpendicular a las
viguetas, apoyados sobre dados de concreto de 2 cm. de espesor, que se colocan
encima de los ladrillos de techo (ver figura 69).
El fierro de temperatura tiene como función evitar
el agrietamiento de la losa. Generalmente, se utiliza varillas de 6 mm o 4.7
mm. Estas varillas se amarran a los bastones de las viguetas y a las vigas de
amarre cada 25 cm de distancia.
En la figura 70 se muestran los detalles para el
anclaje del refuerzo de las viguetas de la losa aligerada. En el primer
detalle, el aligerado se apoya en un muro de cabeza y en el segundo, el
aligerado se apoya en un muro de soga; en caso se debe doblar también el fierro
de abajo.
d. Encofrado de frisos
Posteriormente, cuando el techo aligerado está
encofrado y las vigas y viguetas armadas, se procede a colocar los frisos en
todo el contorno del techo aligerado.
Los frisos deben ser de madera de 1 1/2” de espesor y
la altura de estos se define de acuerdo al tipo de ladrillo que se utiliza. Se
considerará 5 cm más que la altura del ladrillo utilizado, de esta manera el
vaciado de losa llegará a este nivel como límite. Esto quiere decir que si
utilizamos ladrillos de 20 cm de altura, la altura de los frisos será de 25 cm
y los listones de refuerzo se colocarán a cada 90 cm, como se muestra en la
figura 71.
CONSIDERACIONES
◊
Deberá verificarse que el acero inferior de las
viguetas esté 2 cm por encima del encofrado, así se garantiza que el acero
inferior tenga el adecuado recubrimiento de concreto.
◊
Durante todos estos trabajos, hay que tener
mucho cuidado al pararse sobre los ladrillos de techo, ya que estos son muy
frágiles. Por esta razón es recomendable poner tablones para poder pisar sobre
ellos y evitar posibles accidentes.
2.4.3 Tuberías que pasan a través de la losa aligerada
Antes de colocar el concreto en la losa, se debe
verificar que la ubicación de los fierros, de las tuberías de electricidad, de
agua y de desagüe, se encuentren en buen estado y de acuerdo a lo establecido
en los planos. Es decir, que consideren los alineamientos e inclinaciones de
las tuberías preestablecidas y la ubicación exacta de los puntos de salida de
accesorios de baño y cocina (inodoro, ducha, lavatorios, drenajes, etc).
Por otro lado, se debe verificar también que el
encofrado esté completamente horizontal, los frisos herméticos y los pies
derechos estables.
Posteriormente, se debe humedecer el encofrado de
las vigas y los ladrillos de techo, para que no absorban el agua del concreto.
Asimismo, se debe colocar tablas de madera para que las personas que trabajarán
en el vaciado de techo no caminen directamente sobre el fierro porque pueden
doblarlo y se debe modificar su ubicación y recubrimiento.
a. Proporción de la
mezcla de concreto
Para la preparación de la mezcla, se deberá
consultar la resistencia indicada en los planos. Por lo general, al igual que
en las vigas y columnas, para una casa de 2 o 3 pisos, esta resistencia a
compresión del concreto es de 210 kg/cm2. Esto quiere decir, que sobre una
superficie cuadrada de concreto de 1 cm de lado, se puede aplicar una carga de
210 kg antes de que se rompa.
La proporción recomendable para obtener esta
resistencia, es de una bolsa de cemento, con 2/3 buggy de arena gruesa, 2/3
buggy de piedra chancada y la cantidad de agua necesaria para obtener una mezcla
pastosa que permita un buen trabajo. Verificar antes la calidad de estos
insumos.
Este concreto, al igual que en las columnas y
vigas, debe hacerse de preferencia usando una mezcladora, ya que hacerlo de
manera manual produce mezclas que no son uniformes.
b. Vaciado y compactado
del concreto
Durante el vaciado se debe llenar primero las vigas
y viguetas, y luego la losa superior hasta cubrir una altura de 5 cm. Para una
buena compactación del concreto, se debe usar un vibrador mecánico o chucear la
mezcla con una barra de construcción. Hay que tener cuidado de no vibrar en
exceso, porque de lo contrario, los componentes del concreto se pueden separar (ver figura 72).
Es importante tener en cuenta que el proceso de
vaciado es continuo. Eso quiere decir, que no se debe postergar el trabajo cuando
ya se inició.
c. Nivelación
Finalmente, la losa de techo debe quedar lo más
nivelada posible. Esta operación se hace pasando una regla de madera o de
aluminio sobre la superficie (ver figura 73).
El acabado de la losa debe ser rugoso, para permitir
la adherencia al contrapiso.
d. Curado
Debido a la gran superficie expuesta al aire, una
losa de concreto es muy susceptible a fisurarse, debido a la contracción por
temperatura en estado todavía fresco.
La mejor manera de evitar este problema, es
mediante el mojado con agua. Este se debe iniciar unas horas después del
vaciado y debe prolongarse los 7 días posteriores. Esto evitará las rajaduras y
hará que el concreto alcance su resistencia definitiva.
Para evitar que el agua se escurra por los bordes de
la superficie, se recomienda colocar arena
fina en estos bordes, a manera de
una barrera. A este procedimiento se le conoce con el nombre
de curado con arroceras (ver figura 74).
CONSIDERACIONES
◊
Los frisos del techo aligerado podrán ser
retirados al cabo de 24 horas del vaciado del concreto.
◊
Después de 10 días de haberse realizado el
vaciado, se procederá al desencofrado de las vigas. Las losas aligeradas se
podrán desencofrarse también, pero previendo de dejar puntales cada, ciertos
tramos.
2.5 ESCALERAS
La escalera de concreto es una losa dentada e
inclinada, que nos permite subir o bajar de un nivel a otro.
Una escalera está conformada por tramos, descansos y
barandas. Los tramos están formados por escalones; y los escalones, por pasos y
contrapasos (ver figura 75).
Las escaleras pueden ser construidas dentro o fuera
de la vivienda y las condiciones que deberán cumplir son las siguientes:
◊
Las escaleras contarán con un máximo de
diecisiete pasos entre un piso y otro. Si el número es mayor, se deberá
intercalar un descanso que tendrá como mínimo 0.90 m de longitud.
◊
En cada tramo de escalera, los pasos y los
contrapasos serán uniformes, debiendo cumplir con un mínimo de 25 cm para los
pasos y un máximo de 18 cm para los contrapasos
(ver figura 76).
2.5.1 Trazo de escalera
Sobre la superficie del muro que se encuentra a un
extremo de la escalera, se marca el inicio y el fin del tramo a trazar. A la
distancia vertical, se le divide entre el número de contrapasos; y a la
distancia horizontal, se le divide entre el número de pasos (ver figura 109). Con estos puntos de referencia y
la ayuda de una wincha y un nivel, hacemos el trazo respectivo. Luego se traza
el fondo de escalera, teniendo en cuenta que el espesor mínimo es de 15 cm o el
que especifique los planos.
2.5.2 Encofrado de escalera
Siguiendo la línea que marca el fondo de la
escalera, se arma la rampa que servirá de base para el encofrado.
Luego, se encofran los contrapasos, usando tablas
de 1 1/2” de espesor que tengan un largo igual al ancho de la escalera.
Estas tablas se deben asegurar con tacos de madera
en sus extremos, y además, se debe colocar un listón de refuerzo en el centro
de las tablas para que no se curven por la presión del concreto fresco (ver figura 78).
2.5.3 Colocación del fierro de escalera
Primero se coloca la armadura de acero longitudinal
y transversal que va en el fondo de la rampa. Recuerde que debemos colocar
dados de concreto que nos garanticen el debido recubrimiento. Luego, se coloca
el acero superior, bastones de una longitud que debe estar indicada en el plano
de estructuras.
En el extremo inferior y superior de la escalera
debe haber “mechas” de acero provenientes de la cimentación o de la losa de
techo según corresponda. Estas deben cumplir con las longitudes determinadas en
los planos y servirán para enganchar los refuerzos de la escalera a la
estructura del edificio (ver figura 79).
2.5.4 Preparación del concreto
El concreto a usarse deberá ser de la misma calidad
que el de las columnas y el de los techos. La proporción recomendable es de una
bolsa de cemento por 2/3 buggy de arena gruesa, 2/3 buggy de piedra chancada y
la cantidad de agua necesaria para obtener una mezcla pastosa que permita un
buen trabajo.
2.5.5 Vaciado del concreto
Antes de iniciar el vaciado, se deberá humedecer
con agua el encofrado, esto evitará que la madera seca absorba el agua del
concreto.
El transporte del concreto se efectuará mediante
latas, que deberán estar limpias para evitar cualquier contaminación de la
mezcla.
El concreto se debe empezar a vaciar por la parte
más baja y debe terminarse por la parte superior. Si lo hacemos en sentido
contrario, el concreto resbalará por la rampa de la escalera, produciéndose la
separación de la piedra del resto de la mezcla.
El vaciado debe hacerse de manera continua hasta
terminar toda la escalera. Durante este proceso debe compactarse el concreto
con una vibradora. En caso de no contar con una, se chuzará con una varilla de
acero.
El desencofrado debe hacerse después de 7 días,
tiempo durante el cual debemos humedecer el concreto con agua para evitar
rajaduras y garantizar el buen desarrollo de la resistencia.
CONSIDERACIONES
◊
Es muy frecuente que no se le dé la debida
atención al acabado del concreto en los pasos y contrapasos. Esto puede traer
posteriores picados y nivelados que se pueden evitar fácilmente, si se usa un
buen encofrado y se pone un poco de esmero en el acabado final.
◊
Antes del trazo y después del encofrado, es
recomendable chequear que las dimensiones de cada una de las secciones de la
escalera sean las correctas. Para ello, debemos verificar las alturas de los
contrapasos que generalmente son como máximo 18 cm y el ancho de los pasos que
son de 25 cm.
Comentarios
Publicar un comentario