CONTROL DE CALIDAD DEL CONCRETO

 3. CONTROL DE CALIDAD DEL CONCRETO

3.1 INTRODUCCIÓN

El concreto es un material muy utilizado en las obras que se ejecutan en nuestro medio para construir la estructura de una edificación. Esta es una razón más que suficiente para optimizar su calidad, ya que de él depende la excelencia de la estructura.

Al concreto podemos considerarlo como una piedra que se ha obtenido artificialmente, primero, mezclando una serie de ingredientes; luego transportándolo, colocándolo, compactándolo y curándolo apropiadamente, de tal manera que este adquiera las características que se ha establecido previamente, como por ejemplo, consistencia, impermeabilidad, resistencia a la compresión (f`c), etc.

Concreto = Cemento + Arena gruesa + Piedra chancada + Agua.

Algunas veces, por indicación del ingeniero, hay que añadirle ciertas sustancias químicas llamadas “aditivos”, con el propósito de mejorar o modificar algunas de sus propiedades.

Concreto = Cemento + Arena gruesa + Piedra chancada + Agua + Aditivos.

3.1.1 Características del concreto

a.    Su elevada resistencia a fuerzas de compresión (ver figura 80).

b.    Su escasa capacidad para soportar fuerzas de estiramiento (ver figura 81).

c.    Su elevada resistencia para soportar altas temperaturas, provenientes, por ejemplo, de incendios (ver figura 82).

d.    Su impermeabilidad, es decir, la dificultad de no dejar pasar el agua u otro líquido a su interior.

e.    Su consistencia, es decir, el grado de fluidez de la mezcla para que le sea fácil desplazarse dentro del encofrado y llegar hasta el último “rincón”.

f.     El concreto, como cualquier material, puede experimentar deterioro con el tiempo debido al medio que lo rodea. Por ejemplo:

   El clima al cual está expuesto (brisa marina, heladas, deshielos, sol, frío, etc.).

   El suelo que rodea a una cimentación.





3.1.2 Calidad del concreto

Para obtener un concreto de buena calidad, no solo es necesario contar con ingredientes de buena calidad, que además estén combinados en las cantidades correctas; es necesario también tener en cuenta cómo se hace el mezclado, el transporte, el vaciado, la compactación y el curado. Estos procesos influirán directamente en la calidad de este importante material.

Si uno o varios procesos se realizan de manera deficiente, se obtendrá un concreto de mala calidad, aún utilizando las cantidades exactas de cemento, arena, piedra y agua.

3.2 MEZCLADO DEL CONCRETO

Son tres los aspectos básicos e importantes que hay que considerar en este proceso:

3.2.1 Características de los ingredientes

3.2.2 Dosificación

3.2.3 Mezcla

Examinemos ahora con detenimiento cada uno de los elementos:

3.2.1 Características de los ingredientes

a. Cemento                                                                                    

Dado que este ingrediente tiene gran influencia en varias de las propiedades del concreto, es


indispensable que esté en buenas condiciones.

Para    lograrlo,          sigue    las        siguientes recomendaciones:

   No coloques el cemento directamente sobre el suelo.

   Protégelo de la lluvia (ver figura 83).

   De preferencia colócalo en un almacén cerrado, en el cual no haya presencia de humedad.

   Usa el cemento por orden de llegada.

b. Arena Gruesa

                                                                             

  Debe ser de cantera natural.

   Debe estar libre de: restos de plantas, partículas escamosas, arcilla salitre, otras sustancias dañinas.

   Deben tener perfil preferentemente angular.

   Debe           ser       de        partículas        duras, compactas y resistentes.



c. Piedra chancada

   Debe ser grava natural triturada.

   Debe estar limpia, ser dura y compacta.


   Textura preferentemente rugosa.

   Perfil preferentemente angular o semiangular.

d. Agua

El Reglamento Nacional de Edificaciones nos recomienda que en la preparación y en el curado, usemos agua potable. Por supuesto, el agua no debe haber sido utilizada previamente en otras tareas.

Cuando se usa agua no potable (acequia, río, etc.) o agua potable usada, estas pueden contener impurezas (compuestos químicos) las cuales pueden afectar seriamente la calidad del concreto.

He aquí algunas consecuencias si no sigues esta recomendación:

   Disminuye su resistencia (f´c).

   Altera el tiempo en el que el concreto se endurece totalmente.

   Causa corrosión en el refuerzo.

   Puede producir también eflorescencia (polvo de color blanco conocido como salitre) sobre la superficie.

3.2.2 Dosificación

Dosificación quiere decir, utilizar la cantidad apropiada de cada uno de los ingredientes que echaremos a la mezcladora para elaborar el concreto.

Dichas cantidades deben proporcionarle al concreto las características que indican los planos estructurales y que mencionamos en el punto 3.1.1.

Los criterios mínimos a tenerse en cuenta en la dosificación de los ingredientes del concreto son:

   Consistencia requerida del concreto.

   Resistencia a la compresión especificada en el plano.

La consistencia es la fluidez de la mezcla recién preparada, es decir, la capacidad que tiene para desplazarse dentro de los encofrados y así llegar hasta el último rincón de estos cuando se haga el vaciado. Esto implica que la cantidad de agua que debe echarse en el batido debe ser tal que se obtenga un concreto con una fluidez apropiada, de lo contrario, se formarán las conocidas “cangrejeras” que son dañinas e indeseables.

En cuanto a la resistencia a la compresión (f’c), su valor está indicado en los planos estructurales y es sumamente importante que el concreto que se prepare alcance dicho valor.

El factor que determina esta resistencia es la relación agua/cemento, es decir, la cantidad de agua aportada a la mezcla comparada con la cantidad de cemento incorporada en ella. Mientras menor sea la cantidad de agua, mayor será la resistencia del concreto. Esta consideración es fundamental y debe tenerse siempre presente.

Como podrás darte cuenta, se debe utilizar una cantidad equilibrada de agua (ni mucha ni poca) de tal manera que cuando se endurezca el concreto fresco alcance la resistencia (f’c) indicada en los planos.

En el Capítulo 5 (Anexos), se presenta algunos casos de dosificaciones sugeridas utilizadas en obra, las cuales deben tomarse solo como información referencial, puesto que pueden variar dependiendo del lugar donde se lleve a cabo la construcción. Estas variaciones se deben, entre otras causas, a las características propias de la arena y de la piedra. Es conocido, por ejemplo, que la arena y la piedra usada en Lima para la elaboración del concreto no son iguales a la arena y piedra de Huancayo. Los materiales de Puno no son iguales a los de Huamachuco (La Libertad), es decir, todos ellos son de características diferentes.

3.2.3 Mezcla

Un concreto de calidad satisfactoria requiere que sus ingredientes estén adecuadamente mezclados, a fin de obtener una masa homogénea y de color uniforme. Por lo tanto, los equipos y procedimientos a usarse deberán ser capaces de lograr una mezcla con estas características. Para lograrlo, considera lo siguiente:



Hay dos formas de realizar el mezclado: una es manual y la otra con equipo mecánico (ver figura 87). De estos dos procedimientos, el más recomendable es trabajar con equipo mecánico (mezcladora), porque con él se logran los objetivos del mezclado descritos anteriormente.



   Debe garantizar una descarga de la mezcla sin que se separe la piedra chancada del resto de los ingredientes.

   El tambor giratorio y la canaleta de entrada y de salida no deben tener restos de concreto endurecido ni perforaciones.

   Debe ser operada a la capacidad y la velocidad recomendadas por el fabricante.

   El  depósito  empleado  en la medición  de agua  debe encontrarse adecuadamente marcado a fin de controlar la cantidad de esta.

3.3 TRANSPORTE

Para lograr transportar el concreto de manera correcta, es decir, de modo tal que contribuya a conservar su calidad, debes poner en práctica las siguientes recomendaciones:

   La ruta elegida no debe tener obstáculos ni baches, además debe ser la más corta posible.

   El traslado del concreto debe ser ágil, sin correr.

   Debes utilizar la cantidad suficiente de personal, para vaciar el concreto rápidamente.

También es importante que consideres lo siguiente:

   Durante el traslado de la mezcla hay que evitar la pérdida de alguno de los ingredientes (pasta de cemento, agua por evaporación).

   Si la mezcla es algo “aguada”, evita transportarla distancias largas. Evita utilizar carretillas o buggies con ruedas sin jebe.



3.4 VACIADO

El vaciado del concreto en los encofrados debe realizarse cuidadosamente para obtener un concreto compacto, resistente y durable. He aquí algunas recomendaciones que debes considerar:

   Durante el vaciado no está permitido agregarle agua a la mezcla.

   El concreto que muestre indicios de endurecimiento no debe colocarse.

   El tiempo transcurrido entre el mezclado y el vaciado debe ser el menor posible.

   La colocación de la mezcla en el encofrado debe hacerse a la menor distancia posible de su posición final (ver figura 89).

   No depositar grandes cantidades del concreto en un solo sitio para luego ser extendido.

   No colocar concreto bajo lluvia fuerte, a menos que se cuente con protección para que no le caiga agua.

   Antes de hacer el vaciado, humedecer ligeramente los encofrados.

   En lugares de climas cálidos, por ejemplo en Piura, el vaciado debe hacerse de preferencia por las noches. De ser así, deberá contarse con suficiente iluminación y medidas de seguridad a fin de evitar accidentes.





3.5 COMPACTACIÓN

El concreto fresco recién colocado en el encofrado puede contener espacios vacíos en su interior (cangrejeras), ocasionadas debido al aire atrapado por este en el momento del vaciado. Si se permite
que el concreto endurezca bajo esta condición, no será completamente compacto; será débil y pobremente adherido al acero de refuerzo (ver figura 90).

La consolidación, conocida también como compactación, es el proceso por el cual el aire atrapado en la mezcla fresca es sacado de la misma. Para lograrlo se han desarrollado diferentes procedimientos. La elección del más conveniente dependerá principalmente de la consistencia de la mezcla.

El método que comúnmente se utiliza en obra, y que es el más recomendado, es el que se realiza mediante el uso de un vibrador (ver figura 91).

A continuación, algunas recomendaciones:



3.6 CURADO

El curado es un proceso que consiste en mantener en un ambiente húmedo el concreto por varios días después del vaciado, con el propósito de que este adquiera la totalidad de su resistencia (f’c) especificada en el plano y además para evitar probables rajaduras superficiales.

Los agentes más perjudiciales para el concreto recién vaciado son el sol y el viento, porque lo secan excesivamente. Debe evitarse que estos lleguen a la mezcla.

El concreto alcanza un porcentaje significativo de su resistencia tan solo a los 7 días del vaciado. Por ejemplo, si se usa un cemento tipo I, su resistencia llegará a la semana aproximadamente al 70% del f’c especificado. Su resistencia final, al 100%, dependerá en gran medida de su curado.

De no realizarse el correspondiente curado, el resto de la resistencia que le falta adquirir, puede perderse por un secado prematuro del concreto, lo cual lo convertiría en un material de baja calidad.

Para evitar esta peligrosa situación, el concreto debe curarse al menos durante 7 días, y en trabajos de mayor trascendencia, hasta 14 días.

Actualmente, existen diversas formas para realizar el curado, pero el objetivo de todas ellas es el mismo: garantizar un buen contenido de humedad en el concreto para que así desarrolle las propiedades que lo convertirán en un material de buena calidad y resistencia.

Los procedimientos más utilizados en obra son:

   La continua y directa aplicación de agua (ver figura 93a).

   Para el caso de pisos o techos: las arroceras.

   Mantas o alfombras empapadas con agua con las cuales se cubre el concreto (ver figura 93 b).



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